RSS

Archivo de la categoría: alimentación

Que no cunda el pánico, pero… ¡Transgénicos! [II]

En la entrada anterior vimos a grandes rasgos cómo se hacía un transgénico y algunas de sus ventajas. Ahora vamos a ver porqué hay tanta reticencia a ellos, e incluso a la investigación.

Pero por si acaso…

El estudio de los transgénicos abre las puertas a la producción de nuevos alimentos y productos de consumo de un modo más rápido y fiable, con la posibilidad de incorporar diferentes características nutricionales en los mismos. A pesar de todo, muchas son las pegas que ciertos colectivos ven en ellos:

  • ¿Cómo estamos tan seguros que a nosotros no nos afectará ese insecticida natural u otras substancias que le puedan meter en el gen del transgénico?

Porque está fabricado, de manera específica y exclusiva, para un tipo de seres vivos concretos. En contacto con el sistema digestivo de individuos de otras especies, simplemente se destruyen sin causar daños.

  • ¿Cómo sabemos que esos genes que llevan el transgénico no pasarán a nuestro material genético?

Por una razón muy sencilla: los genes no se metabolizan en nuestro organismo. Tras su ingesta, son destruidos sin problemas por nuestro sistema digestivo. Si no fuese así, hubiésemos estado mutando por cualquier cosa que comiésemos, desde una ensalada de lechuga hasta por unas natillas.

Además, sólo se introduce un gen en el organismo sin que esto interfiera en el resto de genes, por lo que los productos resultantes conservan todas sus propiedades sin perjudicar a la salud de sus consumidores.

  • ¿Tan seguro estamos que los transgénicos no conllevan riesgos para la salud? Porque yo he oído que…

    • Los transgénicos crean resistencia a los antibióticos

Algunos métodos empleados en los laboratorios tratan de estudiar la resistencia de genes al uso de antibióticos. Para ello, añaden el antibiótico de manera que sobreviven las células más resistentes al mismo, junto con el gen de resistencia. Se teme que la inclusión del gen de resistencia al antibiótico pueda pasar a las bacterias de la flora intestinal y, de ésta, a organismos patógenos.

No obstante, no sólo existe legislación al respecto, si no que hay técnicas que permiten eliminar totalmente los genes resistentes, de manera que se soluciona el problema.

    • Los transgénicos aumentan el nivel de residuos tóxicos en los alimentos.

Según algunos estudios, los cultivos transgénicos conllevan un mayor uso de pesticidas. Sin embargo, esto choca brutalmente con su verdadera razón de ser: los cultivos transgénicos surgieron para combatir las plagas de manera efectiva sin necesidad de pesticidas y otros productos tóxicos, y sin que repercutiese en la salud de los consumidores.

De hecho, se sabe que desde su introducción a la agricultura, hay menos casos de agricultores intoxicados por pesticidas.

    • Los transgénicos posibilitan la generación de nuevas alergias

Los casos de alergias no tendrían por qué ser diferentes a los de los alimentos normales, pues los transgénicos siguen teniendo las mismas proteínas que los productos no modificados. Por poner un ejemplo, si alguien es alérgico a las patatas, tendrá problemas tanto si come patatas transgénicas como si se tratara de las normales.

  • ¿Y no hay posibilidad de que los cultivos transgénicos se extiendan a otros cultivos?

Se teme que el polen de las especies transgénicas pueda fecundar a cultivos convencionales, obteniéndose híbridos y transformando estos cultivos en transgénicos. Pero, de hecho, los cultivos transgénicos están pensados para que den frutos estériles con el fin de evitar la contaminación genética de las especies autóctonas y el monocultivo.

Y todo esto se ha comprobado. Para poner un transgénico en circulación, hace falta que pase rigurosos y exhaustivos controles de calidad. Desde que se crea el nuevo organismo transgénico hasta que sale en circulación, puede pasar perfectamente una década o más tiempo de pruebas en las que se analiza si el producto resultante conlleva algún riesgo para la salud (humana y de otros seres vivos), si su introducción en el entorno va a provocar algún cambio medioambiental, y si su producción va a cumplir con las expectativas por la que fue creado (adaptación a climas adversos, mayor producción de alimento, repelente contra plagas…).

Sí, la investigación de OMG conlleva un gasto considerable de recursos, pero echando cuentas sale más barato que la agricultura convencional (espero poder escribir de ello pronto). Por ello no sólo empresas privadas si no también entidades públicas invierten en su investigación.

Pero entonces, ¿porqué la mala fama de los transgénicos?

fruta transgénica, plátano, sandía, banana

¿Banadía?

El estudio y uso de los alimentos transgénicos se está frenando, no obstante, no por problemas de salud, ni por problemas ambientales, ni por problemas económicos. Si no por una pésima forma de informar.

En Europa, los científicos genetistas no han sabido hacerse oír por los medios ni por los grupos de presión. De hecho, los peores detractores de los transgénicos son ciertos grupos ecologistas quienes se amparan en estudios de dudosa metodología y resultado que han conseguido “colarse” en revistas científicas sin ser revisados por otros miembros de la comunidad científica. Si además añadimos la necesidad de sensacionalismo conspirativo que diferentes sectores requieren, no hay mucho más que decir.

Si os han quedado dudas, lo mejor que podéis hacer es informaros.

Personalmente, creo que se deberían hacer más estudios sobre los transgénicos. Viendo al ritmo que crece la población y lo rápido que estamos agotando los recursos, de alguna manera habrá que salir adelante.

 
Deja un comentario

Publicado por en 27 octubre 2012 en alimentación, avances científicos

 

Etiquetas: , , , ,

Que no cunda el pánico, pero… ¡Transgénicos! [I]

Rebuscando posibles temas para tener algo de chicha en este blog, me topé que hace un año más o menos ya me dio por escribir algunas cosas. Entre ellas, me encontré un texto en la que hacía reflexión sobre los transgénicos. Lo escribí porque justo en a penas un mes me hablaron de ellos, pero dos colectivos totalmente diferentes.

Primero, acudí a una reunión sobre el movimiento 15M donde, a parte de explicar en qué consiste dicho movimiento, cuales han sido sus principales acciones y contar la experiencia de algunos de sus miembros, se dieron a los asistentes unos cuantos consejos. Entre ellos, huir de los productos transgénicos.

¿El porqué? Por que todo el mundo sabe que los transgénicos son el mal. ¿Porqué? ¡Pues por que lo son! ¡Están hechos con químicos! Y cuando salieron con Monsanto el tema quedó zanjado, pues todo el mundo sabe que esta malvada compañía no tiene reparos en explotar los recursos de otros. Tras ver un controvertido vídeo sobre la malicia que transmite esta empresa, obviamente cualquiera te dirá que los transgénicos son el diablo, y Monsanto su profeta. ¡Greenpeace lo dice!

Poco después de la reunión del 15M me topé con un científico genetista, Eneko Villanueva, del Centre de Regulació Genòmica de Barcelona, quien daba una charla gratuita sobre transgénicos. Y aprendí muchas cosas que los del 15M no habían contado. Por ejemplo, que para una cosecha de cultivo transgénico se necesita menos espacio y menos recursos; que mediante la genética, se pueden hacer alimentos con mayor valor nutritivo; y que hay chorropocientos controles de seguridad y calidad que los OMG tienen que pasar con buena nota para ser puestos en circulación en el mercado. Y, nada, me picó la curiosidad por ver quién tenía razón.

Desde aquellas dos charlas ha llovido bastante, y yo he leído más sobre el tema, tanto opiniones a favor como en contra. Cuando preguntas a la gente porqué está en contra de los transgénicos, te suelen contestar que son malos para la salud, que si su producción es dañina para el medio ambiente, que si jugar a ser dios está mal, que si perjudican más que ayudan al agricultor… Razones que dan la mayor parte de los medios de comunicación. Pero yo me pregunto, ¿cuantas personas saben lo que es en verdad un transgénico?

Genética, esa es la cuestión

La genética es un campo de la biología que trata sobre la herencia biológica que se transmite a través de las diferentes generaciones de seres vivos. Su estudio permite comprender qué ocurre durante la reproducción de los seres vivos, más concretamente durante el crecimiento y división de las células. Gracias a ella, se sabe cómo y porqué las características o caracteres de una especie en concreto pasan o se heredan a la siguiente generación, y cómo y porqué otras características van desapareciendo a lo largo de las generaciones.

El principal objeto de estudio de la genética son los genes. Un gen es la unidad funcional o mínima para la transmisión de los caracteres hereditarios. Cada gen, por tanto, contiene una información específica sobre alguna característica concreta del ser vivo. Y un conjunto de genes forman la secuencia de ADN (ácido desoxirribonucleico). La secuencia de ADN constituye el material genético de las células y contiene la información para la síntesis de proteínas, es decir, para el desarrollo y el funcionamiento de los organismos vivos.

gato, transgénico, fluorescente, sida

Un organismo transgénico u organismo modificado genéticamente (OMG, o GMO del inglés Genetically Modified Organism) es aquel cuyo material genético ha sido manipulado en laboratorios donde fue diseñado o alterado deliberadamente con el fin de otorgarle alguna característica específica.

Resumiendo muy mucho, este proceso de diseño consiste en la inclusión de un gen en la secuencia de ADN de un individuo de otra especie (pero de la misma familia), para que dicho individuo adquiera una determinada característica que, de forma natural, no tendría. El individuo resultante, ya sea una planta o un animal, será considerado una especie nueva.

Para más información de cómo se hace un OMG, os recomiendo el post de ileana.

La idea de los transgénicos

El propósito principal de los cultivos transgénicos es combatir las plagas de manera efectiva, sin necesidad de pesticidas y otros productos tóxicos que resultasen peligrosos para el consumidor. Los cultivos genéticamente modificados contienen genes que producen un insecticida natural, por lo que no requieren plaguicidas sintéticos, o bien tienen genes que les permiten resistir sustancias químicas que matan malas hierbas, por lo que ya no es necesario usar herbicidas. Esto hace que los cultivos sean más resistentes, sin necesidad que afecte de cualquier otra manera a la salud de sus consumidores principales.

Pero en la actualidad son numerosas la aplicaciones que se le puede dar a la ingeniería genética y la producción de OMG:

  • Medicina

Permite producir productos farmacológicos que de forma natural no se podrían obtener o que conllevaría un gasto elevado de recursos, como es el caso de la insulina y el ácido ascórbico. Permite además aumentar el valor nutricional de productos alimenticios. También se pueden producir alimentos con vacunas incorporadas.

  • Ecología y medio ambiente

A parte de ser una defensa contra plagas más efectiva, barata y bastante menos nociva para el suelo, el hecho de que los cultivos transgénicos puedan producir grandes cantidades de alimentos en poco espacio conlleva a una mejor distribución del territorio para cultivo. Además, ayuda a proteger las especies en peligro de extinción por el mero hecho de crear nuevas especies con características similares a éstas y que son aprovechadas para diferentes industrias. Es el caso del algodón transgénico, animales de laboratorio, e incluso algunas especies domésticas.

  • Económicas

Dado que permiten producir más cantidad en espacios más reducidos bajo condiciones adversas y con mayor valor nutricional con un coste menor en recursos, son una gran ventaja para los países pobres.

Desde que el ser humano entendió los procesos agrícolas y ganaderos, ha intentado crear razas nuevas que le proporcionen mayores beneficios mediante diferentes técnicas de cruzamiento. Por eso los plátanos tienen esa forma tan conocida y sugerente, cuando en estado silvestre distan mucho de ser apetitosas.

La única diferencia entre las técnicas tradicionales y las de la biotecnología es que las segundas hacen que el procedimiento de obtención de nuevas especies sea más rápido y fiable. Fiable en cuanto a que con la nueva especie hay mayores probabilidades de que obtengan mejores resultados (productos más nutritivos, cosechas más cuantiosas, etc.).

Entonces, si los OMG tienen tantas ventajas, ¿porqué tienen tan mala fama? Lo veremos en la siguiente entrada.

 
Deja un comentario

Publicado por en 15 octubre 2012 en alimentación, avances científicos

 

Etiquetas: , , , ,

 
A %d blogueros les gusta esto: